Enero en Uruguay tiene un hito indiscutible para quienes respiramos tecnología: Punta Tech Meetup. Este año, la experiencia fue mucho más allá de una tarde de charlas; fue una inmersión completa en lo que el ecosistema ha bautizado como la Punta Tech Week.
Para JAAB Tech, participar en estos espacios no es porque sean tendencia. Estamos convencidos, por nuestra trayectoria en la industria, que por más digital que sea nuestro mundo la confianza real se sigue construyendo “cara a cara”, en una charla de café o compartiendo un asado. La cultura de JAAB Tech es esa experiencia aplicada a problemas complejos.
La validación del networking europeo vs ecosistema local
La génesis de nuestra propuesta se nutrió de una visión global, validada inicialmente en un recorrido por eventos tecnológicos en Europa. Allí no solo confirmamos que la deuda técnica es un desafío universal, sino que consolidamos alianzas clave para resolverla, como nuestro acuerdo con European Business Solutions (EBS) en Francia. Esa conexión internacional es la que hoy nos permite traer capacidades de primer nivel a la región.
Sin embargo, la validación con el networking más cercano lo encontramos en casa, en un ecosistema que ha madurado notablemente. Nuestra vocación por construir comunidad no es nueva; ya en 2019 impulsamos activamente el primer DevOpsDays Montevideo, convencidos desde siempre de que el intercambio entre pares nos eleva a todos.
Hoy, ver cómo esa semilla de colaboración ha germinado en redes tan sólidas es gratificante. Lo vemos en la vigencia de la Asociación de Ingenieros del Uruguay, celebrando 120 años, y en las dinámicas modernas de COMUNO Uruguay, donde aportamos como mentores.
Ver cómo esa calidad de interacción escala en espacios como los de TRIBU Tech Latam —liderados por Pablo Buela— o en los encuentros de North Valley, nos confirma que Uruguay es hoy un hub sofisticado. El networking no es solo intercambiar tarjetas, sino validar con pares y compartir las realidades del emprendedurismo, lejos del hype.
Dinosaurios en la pantalla (y en el Core)
Una metáfora visual perfecta de nuestra misión en los eventos fue ver un dinosaurio proyectado en las pantallas gigantes (ver post en LinkedIn).
En las múltiples charlas, validamos un sentimiento latente: el dolor de la obsolescencia es real y transversal. Escuchamos la frustración de líderes —desde la banca hasta el sector salud— que gestionan sistemas robustos (sus propios “dinosaurios”) que no logran moverse a la velocidad que el negocio exige hoy.
Esa tensión entre querer innovar y tener los datos atrapados en sistemas legacy nos confirma que el enfoque de JAAB Tech es necesario. No intentamos “matar” al dinosaurio, lo adaptamos para que pueda coexistir y fusionarse al futuro.
Orquestación y Potencia: Más allá de la consultoría
Estas conversaciones refuerzan que el mercado ha evolucionado de los diagnósticos teóricos a una nueva necesidad de capacidades de ejecuciones probadas. Somos una consultora que ofrece estrategias y herramientas tangibles para potenciar el negocio y adaptarse a los nuevos avances tecnológicos.
Por un lado, nuestra apuesta por FluxRig responde a la necesidad de orquestación: un puente ágil que conecta la estabilidad del pasado con la innovación del presente.
Pero también sabemos que la orquestación necesita un motor robusto. Por eso, integramos la potencia de EBS (European Business Solutions) en nuestra propuesta de valor. Gracias a nuestra alianza con este partner estratégico en Francia, no solo asesoramos sobre cómo modernizar; traemos a la mesa capacidades probadas en Europa que aseguran el procesamiento de alto rendimiento que las grandes organizaciones requieren.
Combinar la agilidad de FluxRig con la potencia internacional de EBS es nuestra forma de aplicar la experiencia acumulada para resolver el dilema entre velocidad y fiabilidad.
Interés Compuesto y Give Forward
Nos apropiamos de la reflexión de Pablo Brenner sobre el “interés compuesto” y la unimos al espíritu del “Give Forward”.
En JAAB Tech, entendemos que tanto la construcción de comunidades sólidas como la modernización de sistemas críticos no dependen de “balas de plata”, sino de una mejora constante año tras año. Esa visión de largo plazo es la que aplicamos al software y también a las personas, devolviendo al ecosistema parte de lo aprendido en nuestro camino.
Gracias a Pablo, Sergio, Bruno, Carolina, y a impulsores como Pablo Buela por sostener estos escenarios. A nosotros nos toca ahora seguir construyendo los puentes.